sábado, 26 de junio de 2010

Carta abierta a un amigo




Por acá las cosas andan bien. A veces un poco raro; no me encuentro. Y me jode, porque el tiempo pasa rápido y la cosa no está como para no encontrarse. Creo que todo esto se debe a un problema de alimentación que tuve de chico. Sí, aunque suene raro. Ya se sabe, las miserias de los comienzo de los ochenta. Todo era gris, no me imagino la ciudad en aquel entonces. O tal vez no quiera imaginarla, así, como en "Luna de avellaneda", con esas lamparitas de colores azules, amarillas y rojas, de un lado a otro de los postes y gente que tiene fe en dios porque no hay otra cosa. ¿Cómo serían las cosas si mi viejo hubiera leído a Nietzsche? ¿Escucharíamos juntos a Pink Floyd y fumaríamos un porro? El cemento predominaba en los comienzos de los noventa. Por suerte nos quedó Charly García. ¿Te acordás cuando lo vimos? ¿Cuánta muerte habrá pasado por Avenida Corrientes? Quiero decir, ¿cuánta vida, cuánto desamor, cuántas balas? ¿Y tiempo? Si hasta Sabina la piso y se enamoró. Y alguna vez Serrat. Estoy tomando una Stella bien fría, como hay que tomarla. Porque es parecido a la fe, porque no hay otra cosa.

Foto: Con Juan en Plaza Serrano. Hacía noche y calor. Había botellas y había gente, vendedores, policías, mesas. Gracias Pepe.

sábado, 5 de junio de 2010

La revolución es un sueño eterno


Y vaya si lo es porque si fuera posible la lucha no tendría sentido es decir diríamos ¿y ahora qué? otro caso donde el fin es el propio medio o solo una excusa y qué gracia tendría sino porque hombres lo que se dice hombres eran los de antes dice mi tía pero yo le respondo que tal vez sí qué se yo pero que por suerte mujeres son las de ahora y ella me mira frunce la frente con las manos en la cintura sujetando el repasador y me mira desde ahí arriba y adivina aunque no lo dice que la estoy juzgando que ella siempre soñó con las telenovelas pero ahora quiere decir que ya no es su tiempo y apuesto a que nuca se atrevió a desear como Daiana y que sólo alguna vez cuando todavía era joven y sus pechos frescos y tímidos habrá tenido esa duda frente al espejo pero enseguida se reprimió y ese enseguida fue para toda la vida ¿y quién tiene la culpa? No estoy seguro solo puedo decir esto por ahora.